Llegaron los Domadores

ImagenUna vez desaparecidas las trompadas espectaculares, y amenazada la AIBA con extinguirse del programa olímpico, la Serie Mundial de Boxeo (WSB, según sus siglas en inglés) llega como parcho cualitativo para demostrar la calidad existente en muchos de los exponentes de esta disciplina atlética.

Cuba, que en muchos temas deportivos va de espaldas a los acontecimientos de carácter universal, logró introducirse en esta edición de la WSB, para demostrar que en asuntos de jab al mentón no hay quién nos quite lo baila´ o.

El deporte de los puños, marginado en ocasiones por la empatía social hacia el béisbol, es la modalidad que más glorias ha dado a nuestro país. Más de 60 medallas bajo la bandera de los cinco aros y decenas de campeones mundiales, avalan el trabajo de la reconocida Escuela Cubana de Boxeo.

ImagenPara el estreno antillano en esta Serie planetaria, la fórmula no tuvo muchas variantes a la del resto de las competiciones: Entrenar duro + Deseos de hacerlo bien + Un ingrediente obsceno vinculado con los escrotos que no puedo mencionar. Además, el debut de la escuadra cubana estuvo marcado por diversos factores; algunos ya tradicionales.

Desde el tope pre competencia en Méjico en agosto de 2013, las cadenas televisivas transmitieron el potencial de los Domadores; sin embargo, las circunstancias que rodean a los pugilistas cubanos son tan exclusivas que ninguna emisión mediática podría abarcarlas todas.

ImagenEn más de una ocasión me he preguntado: ¿cuántos kazajos, rusos, azeríes o polacos deciden en pleno evento desertar en otras tierras? Los ejemplos de Gerardo Cervantes y Ramón Luís son muestras fehacientes de que este flagelo parece el cuanto de nunca acabar para mi país. Pero el fenómeno lejos de amedrentar las aspiraciones locales, engrandecen las ansias por la victoria del resto de los integrantes del equipo.

A ello podríamos sumarle las indisciplinas extradeportivas que merecieron sanción para más de uno de nuestros exponentes “indomables”. El caso del titular en Londres hace dos años, Robeisy Ramírez, es el típico reflejo de la irregularidad e inconsistencia de varios de estos talentosos muchachos.

ImagenPero les digo más: al capitán de la escuadra Domadora, Julio César La Cruz, le dieron en enero pasado un tiro, como en las películas de Al Capone. Y en apenas dos meses estaba de nuevo en la pelea para liderar el ranking entre aquellos que pesan menos de 81 kilogramos.

 A pesar de los inconvenientes, los pugilistas caribeños fueron a batirse con los del Bakú Fires para demostrarles que son LOS MEJORES. Poco les interesó el público en contra al subir al cuadrilátero ajeno. Tampoco les metió mucho ruido en el sistema la imparcialidad de los jueces en los combates de Toledo y Lázaro Álvarez, porque, reguetonísticamente hablando, los Domadores son los Animales.

Nada de lo que se haga será suficiente para homenajearlos. Ojalá a Yosvani Veitía y a Erislandy Savón les reconozcan monetariamente su invicta actuación en el certamen, pues ya sabemos que lo que sí tienen seguro es el reconocimiento del pueblo y el acto de bienvenida en las cuadras de su barrio por regresar nuevamente con la Medalla de la Dignidad.

Me quito una vez más la gorra y la cabecera ante los discípulos de Rolando Aceval. Han colocado el nombre de Cuba bien alto, sus actuaciones parecen irrepetibles. Así que coreemos el estribillo del tema de Cándido Fabré porque “llegaron los Domadores”.

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Publicado el junio 9, 2014 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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