La deuda olímpica de Julio Cesar la Cruz

51683-fotografia-g

Julio en la Serie Mundial

Transcurridas menos de 24 horas tras la entrevista, Julio se alistaba para leer el compromiso de los atletas en la fecha inaugural del Torneo Nacional Playa Girón con sede en la ciudad de sus amores. Estaba sentado, sudaba frío, tenía que leer un párrafo y medio frente a un público que lo aclamaba, como los romanos al César.

Cuando terminó la tortura literaria se quitó la ropa deportiva, y se adentró en un mar de selfies y autógrafos para sus admiradores en la grada. Ese día no había combate para los 81 kilogramos, Julio César la Cruz había quedado bye además para el primer tramo del evento.
El corazón de este artículo se forjó en su nueva casa. Hace casi dos años que Julio no habita en la de San Juan de Dios de sus orígenes, ubicada en el corazón de la ciudad de Camagüey, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Cuando llegué, celebraban el cumpleaños de su entrenador, Raúl Fernández Liranza. En el hogar del Campeón, sobrado de amor, también compartían Robeisy Ramírez, titular olímpico de Londres en 2012 y otros púgiles de la tropa los Domadores de Cuba, ganadora de la IV Serie Mundial.

Nuestro intercambio verbal comenzó por temas relacionados con sus inicios. Al Mejor Boxeador del Mundo en 2015, según la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), y atleta del año en Cuba, le gusta hablar. Sabía que me iba a dar una interesante entrevista.
“Nunca pensé que fuera a ser boxeador, practicaba pelota. En las escuelas siempre se tiene en cuenta eso de que el deporte es derecho del pueblo. Estaba en ajedrez, esgrima, fútbol. Me daba igual cualquier cosa cuando niño.

“En el campito de la calle Palma, en las tardes iba al béisbol. Pero mi padrastro, era boxeador e influyó algo. Mis primeros pasos fueron en el gimnasio del Casino. Alternaba ambos deportes, pero debuté en un municipal de boxeo en el reparto Floirán Quirós que quedaba cerca de mi casa en San Juan de Dios. Mis entrenadores eran Yuri Triana y Reynaldo Toledo.

“En 1999 me hicieron la prueba en la EIDE (Escuela de Iniciación Deportiva) en pelota. Pero ese día me vio Fermín Espinosa hijo, que estaba captando y me dejaron en boxeo desde septiembre a inicios del curso.”
Y le recuerdo perfectamente. Quien le escribe matriculó en la misma institución especializada en la formación de atletas. Sueños frustrados de futbolistas. Julio por aquel entonces no tenía ápice de un deportista súper dotado ni mucho menos.

“Los entrenadores solo me vieron el somato tipo. El boxeo es complicado. Pocos de los que iniciamos llegamos al más alto nivel.
“Soy sincero no era muy bueno, intrascendente. Pero sí muy dedicado, entrenaba mucho a pesar de los pobres resultados en la etapa escolar. Solo una vez pensé en dejar el boxeo. Luego te contaré la historia.”

Aprovecha para dejarme en suspenso, pero minutos después saldaría su deuda.
“Logré bronce en mi primer Nacional juvenil, después fui ganador al otro año. Luego Campeón provincial de mayores. Me fui haciendo hueso duro.”
¿El salto a la categoría de mayores?

“En el 2006 peleé en el por equipo de mayores. Gané 15 peleas solo perdí dos. Ese año no voy al Playa Girón porque no aguantaba el peso de 69 kilogramos. En esa división Camagüey tenía a Yudiel Nápoles miembro de la escuadra nacional, así que no podía competir con él.

“A Yudiel hubo que operarlo de urgencia, y no había hombre para esa división. Me tomó de sorpresa. Me preguntaron si tenía el valor de pelear en los 81 kilogramos, y parece que sí- me responde sonriendo-, porque gané invicto el torneo por equipos. Ya en 2008 gané el Nacional en Holguín. Fue mi salto a la *Finca.”
Se acerca el preolímpico para la cita de Beijing y te dan la responsabilidad de clasificar en tu división. Contabas solo con 18 años.

“Estuve primero en la Copa Independencia de República Dominicana. Gané mi primer evento internacional. Pero todo no es color de rosa, me faltaba todavía preparación. No estaba apto para esos compromisos, al final salió a relucir y no logré clasificar. Pero esas cosas me hicieron más fuerte. Por entonces tenía mucha presión.
“Fíjate, te había dicho que te iba a hacer una anécdota importante. Me preguntaste si alguna vez había pensado colgar los guantes.

“Bueno, en 2007 cuando me avisaron del Servicio Militar, dije que si pasaba un año desvinculado del deporte en la caña o donde me mandaran, no peleaba más. Pues te cuento que estuve en la Previa 10 días, y me sacaron. El Jefe de la unidad me dio la baja cuando me vio competir en una Copa para soldados en Santiago de Cuba.

“Lo del Servicio es contradictorio. Acá ves a Robeisy, Campeón olímpico y solo lleva dos semanas fuera de la vida militar. Eso no se entiende.”
Creces rápidamente en la etapa de 2008 al 2011.
“No pude clasificar a los Juegos Olímpicos de Beijing, estaba verde aun. Pero gané eventos internacionales, y el Panamericano del deporte.

“En septiembre de 2008 estaba en Sanctis Spíritus cuando me dio una parálisis facial. Gracias al apoyo de mi familia, mi entrenador en Camagüey, Ramiro Basulto, y al Doctor Juan Carlos Olmos, pude mejorar.
“Estuve 4 meses sin entrenar. En enero volví a competir en el Playa Girón, cogí bronce. Lamentablemente no volví a la Finca. Así que no competí en el Mundial de Milán 2009. Hasta 2010 no me vuelven a llamar a las filas grandes.”
Julio está de vuelta para buscarse nuevamente un puesto. Le dan a escoger un entrenador a su regreso.

“Con el respeto que merecen todos los entrenadores de Cuba, que son muy buenos, pero en mi criterio el mejor es Raúl Fernández Liranza. Una química padre e hijo tenemos. Ayer mismo fue su cumpleaños y yo lo esperé aquí en mi casa le hice una comida. Nos queremos muchos.

“Recuerdo que me dijo el primer día: Yo trabajo con campeones, no con cobardes ni con indisciplinados. Vamos a trabajar. Y ya ves los resultados.”
“Desde ese año no hemos parado. Fui ganando torneos, nivel, calidad, y capacidad de boxeo.”
En breve tiempo Julio César se adueña del trono del boxeo mundial con su conquista del cetro en 2011 en la lejanía de Bakú, Azerbaiyán. El título da un giro en su carrera deportiva.

“De los tres Mundiales que he conquistado, el primero es el de mayor mérito. Hasta hoy es la medalla de mi carrera más impactante. No la esperaba nadie, solo mi entrenador, el psicólogo, mi mamá y yo. No era el Julio que todos conocen hoy. Fui Campeón del mundo entre los mejores.”

Dicen que el Big Ben en Londres se detuvo cuando, brasileño Florentino Yama-guchi dejó en cuartos de final a Julio Cesar en la Olimpiada de hace 3 años.
“Es duro hablar de eso. Estaba muy bien, sentía que no tenía rival. Se decía que era la medalla de oro más segura de Cuba en Londres, pero la vida es así, me jugó una mala pasada.

¿Qué le pasa a Julio?
“Cuando termina el primer asalto de esa pelea me pregunta el entrenador cómo vi el asalto. Le dije: Profe, 5-1 a favor mío. Él me dice: No, está 4 a 4. Allí se me perdió el mundo. Perdí el control anímicamente. Al final 18-17, quedé fuera. Esa noche no dormí. Gracias al apoyo de mi coterránea *Yumilka Ruíz, pude rebasar eso.

“Llegué a Cuba el 11 de agosto, día de mi cumpleaños número 23. Tenía que empezar una vida nueva. Vi la gente que me quería y me apoyaba. Gente que llegó a mi casa en San Juan de Dios, eso me alegró. También el Campeón Robeisy Ramírez me llamó y me dijo: Tú también eres Campeón. Muchos me felicitaron. Eso me dio fuerza para reincorporarme con la cabeza en alto.”

Tras el fracaso de Londres bajo la bandera de los cinco aros, Julio no ha parado de llenarse trofeos. Juegos Panamericanos, Centroamericanos, y dos coronas más en Copas del Mundo: Almaty, Kazajistán 2013, y Doha, Qatar 2015. Gana en cualquier evento diseñado por la AIBA. Adquiere prestigio, fama, popularidad. Farándula, podríamos llamarle a este fenómeno de los pedidos de autógrafos y fotos.

“Me gusta mi gente, la sociedad, el pueblo, les debo mucho. Es la gente que te reconoce sin el apoyo de las personas no eres nadie. No sé cuántas veces me han hablado de quedarme fuera del país, pero yo no compito para mí, peleo por la gente, principalmente de Camagüey; así que ese tipo de fama no me interesa a la verdad.”

La tenencia de armas de fuego en Cuba resulta un asunto de estricto control por el Gobierno. Los índices de violencia armada en este hermoso archipiélago es cosa de ciencia ficción. La ironía se adueña del destino de nuestro protagonista. A inicios de enero de 2014 a Julio César un disparo le sorprende cuando estacionaba su carro en compañía de unos amigos. Pero le acompaña la Cruz de su apellido, y un pulso de *Orula…que no se equivoca.

“Había llegado de Holguín. Salí a caminar con los amigos en el carro y cuando fui a echar gasolina y a comprar algo cerca del Paladar el Faisán, me topé con ese fenómeno. Leinier Peró, otro de los miembros del Equipo Nacional también fue herido. No estuvimos ni 5 minutos. Al entrar en el carro nos apuntaron y dispararon. Sin decir nada. Los cristales estaban arriba. Tocaron, dispararon y se mandaron a correr. Así de sencillo.

“Me llevaron al Hospital Provincial Manuel Ascunce Domenech. Las autoridades de la policía y el Gobierno estuvieron muy atentos. Gracias a Dios no pasó nada. Me llamó a hasta el Presidente Raúl Castro.”
Los autores del siniestro no pasaron más de un día en libertad. En el juicio confesaron el desconocimiento de la imagen de Julio. Fueron condenados con 30, y 22 años, respectivamente.

“Me recuperé muy rápido. Tengo que agradecerle al cuerpo médico, encabezado por el Doctor Álvarez Cambras del Hospital Frank País en La Habana. Gracias a ellos, y el apoyo de la gente que me quiere.

“Eso fue el 4 de enero y ya el 28 de febrero estaba en el cuadrilátero, precisamente con lo de la Serie Mundial.”
Háblame de la Serie Mundial.

“A nuestro equipo los Domadores se puede derrotar en torneos individuales, pero no en aquellos por equipos. Nadie es superior a nosotros, es la verdad, en ninguna línea. Este año perdimos en la Final, pero hubo peleas que todos vimos que no fueron votadas con justicia.”
Algunos le apodan las sombras, aunque el mismo llegó a gestionarse el seudónimo de El Doctor, auspiciado por un boxeo de movimientos rápidos inusuales para los semicompletos. Una táctica de boxear de riposta y que hace lucir mal a sus contrarios.

“Con este estilo he llegado lejos. Mi entrenador ha hecho énfasis en perfeccionarlo. Mis habilidades me permiten eso. No tengo gran pegada. Mi filosofía es como la esgrima: dar y que no te den, es un arte. Es lo que he aprendido. Poco me interesa el público al que no le guste. Este negocio es así, tiene su trampa.”

Culmina la 54 Edición del Torneo Nacional de Boxeo Playa Girón. Camagüey vuelve a retener la corona de un evento que bien podría calificar como lo mejor que puede celebrarse en todo el planeta fuera del sistema de competencias del profesionalismo.

A Julio no le alcanza la anatomía para recibir otro galardón de la justa. No solo acaba de sobrepasar a Pablo Romero como el hombre con 81 kilogramos más laureado en estas lides con 7 títulos; además es galardonado como el pugilista más técnico del evento.

“El Girón es un paso hacia los Juegos Olímpicos de Río en 2016. Sé que si gano en Brasil me podría convertir en este peso en el atleta con más medallas de importancia en la historia. Lo lograré si soy capaz de cumplir las orientaciones técnicas, con disciplina, concentración, amor, deseo y fe. Es una deuda conmigo mismo.”

*Finca: Escuela de Boxeo Orbeín Quesada, principal centro de entrenamientos del Equipo Nacional.
*Yumilka Ruíz: Ex Capitana de los equipos nacionales femenino de voleibol. Campeona olímpica en Sídney 2000.
*Orula u Orunmila: En la religión Yoruba es el Orisha de la adivinación, el oráculo supremo. Es el gran benefactor de la humanidad y su principal consejero.

Anuncios

Publicado el marzo 17, 2016 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Dispara a puerta tú también

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: